
La Conferencia Episcopal acusa de injurias a Abascal por acusar a la Iglesia de hacer “negocio con la inmigración ilegal”
El ambiente mediático sobre los obispos ha estado caldeado esta semana, entre otras cuestiones, por varias declaraciones cruzadas entre el prelado de Canarias, José Mazuelos Pérez, y el presidente de Vox, Santiago Abascal, a cuenta de la acogida de los inmigrantes por la jerarquía eclesial. “A algunos habría que meterles cinco días en un cayuco, mañana y tarde, sin comer, antes de hablar de lo que hay que hacer con los migrantes”, dijo Mazuelos el miércoles durante un encuentro con los medios en la sede de la Conferencia Episcopal Española (CEE), que esta semana celebraba su primera asamblea anual. Abascal no tardó en contestarle por X: “Algunos que hacen negocio con la inmigración ilegal deberían salir del palacio y bajar a ver las consecuencias que tiene para los españoles. Para la sanidad, la seguridad, los salarios y los impuestos”.
Las preguntas de los periodistas este viernes sobre este choque han ocupado una parte de la habitual rueda de prensa que ha ofrecido el secretario general de los obispos, César García Magán, para explicar los temas tratados por el episcopado español en la asamblea. Magán ha ido directo cuando le han preguntado sobre el principio de “prioridad nacional” defendido por Vox y asumido por el PP y ha señalado que forman parte de una política que “se mueve mucho a golpe de eslogan y reclamos publicitarios” y cuyo fin es buscar “una polarización”. Horas después, Abascal ha intensificado su arremetida al cargar directamente contra Magán. “Este personaje nunca se atreve a criticar al gobierno mafioso. Porque el gobierno le proporciona su negocio con la invasión. Y esa es su prioridad: el negocio. Y el desprecio profundo a los españoles que quieren defender su patria”, ha lanzado.
Este personaje nunca se atreve a criticar al gobierno mafioso.
Porque el gobierno le proporciona su negocio con la invasión.
Y esa es su prioridad: el negocio. Y el desprecio profundo a los españoles que quieren defender su patria. https://t.co/PxmAkDG6vD
La Iglesia, según había Magán, está en contra de los discursos que buscan “destruir al contrario”. La prioridad de los obispos es defender “la dignidad” y el bien común, ha añadido. El secretario ha citado el Evangelio para tirarle de las orejas a las agrupaciones políticas antiinmigración que se definen como católicas: “El prójimo no es el de mi partido solo. El que es de mi país, de mi lengua. Ni siquiera es el que es mi religión”.
El secretario general de los obispos, César García Magán, también se ha referido a la cruce de declaraciones Abascal contra el obispo de Canarias: “Hay declaraciones que no solamente no obedecen a la realidad de los hechos ni a la objetividad, sino que entran en el ámbito de la pura posición ideológica, porque no se basan en la verdad, se basan en la falsedad, e incluso en un ámbito de injurias”.
Algunos que hacen negocio con la inmigración ilegal deberían salir del palacio y bajar a ver las consecuencias que tiene para los españoles. Para la sanidad, la seguridad, los salarios y los impuestos. https://t.co/9AGQyGCS3H
El enfrentamiento de Vox con los obispos españoles no ha dejado de crecer en el último año, especialmente por el fuerte apoyo de la Iglesia católica al plan de regularización de inmigrantes puesto en marcha por el Gobierno. “No sé si su posición es por los ingresos públicos que reciben o por los casos de pederastia”, dijo el líder del partido ultra. Un grupo de obispos, desde entonces, ha arremetido públicamente contra la posición de Vox.
César García Magán fue uno de ellos y, desde el púlpito de la catedral de Toledo, llegó a definir el pasado verano al partido ultra como “herederos ideológicos” del franquismo que utiliza las mismas proclamas que hace décadas se utilizaron contra la Iglesia y “que jamás se tendrían que volver a oír en la historia de España”, especialmente de las bocas de “sedicentes” católicos. El posicionamiento del Papa, posicionado públicamente contra las políticas del presidente Donlad Trump y a favor de la regularización, puede marcar la faceta política de su próximo viaje a España, este junio, en el que aún está en el aire si acudirá al Congreso y acto de presencia en los eventos papales.
El ascenso de los grupos ultracatólicos en España es una de las cuestiones que más preocupa al al papa León XIV. Así se lo trasladó el pontífice el pasado noviembre a la cúpula de la CEE en el Vaticano, según destapó EL PAÍS. “El Papa ve que la ultraderecha utiliza a los creyentes para sus fines”, afirmó un obispo a este periódico. Entre los fines de estos grupos ultras, añadió este prelado, está conseguir el voto católico.
La mala relación entre los grupos ultracatólicos y los obispos también se ha acrecentado por la resignificación de la basílica del Valle de Cuelgamuros, en Madrid, un acuerdo al que llegaron el Vaticano con el Ejecutivo hace meses y en el que la Conferencia no tenía competencia. Una cuestión que no solo ha abordado el secretario de los obispos en la rueda de prensa, sino que ha estado presente los últimos días en las puertas de la sede de la CEE. Un grupo de manifestantes ―un centenar, según los organizadores―, arengados por la asociación Hazte Oír, se plantó para protestar por la “profanación del Valle de los Caídos”.
De esa concentración, el jueves se viralizó un vídeo en el que una manifestante se acerca a un grupo de obispos que estaban sentados en una terraza, esperando a almorzar. “Es la cuarta que nos viene hoy”, se le escucha decir a uno de los prelados. La mujer le expone que está preocupada, como muchos fieles: “¿Qué significa un pacto beneficioso para ambas partes, en la que una es un gobierno criminal y laicista (…) en el que si pudieran nos fusilarían a todos los católicos como hicieron en el 36? ¿Van a abandonar a los mártires?”.
El obispo de Asidonia-Jerez, José Rico Pavés, le afrenta. “¿Usted nos ve como enemigos? ¿Piensa que no estamos con ustedes? ¿Piensa que no hemos ido a rezar ahí a esos mártires? ¿O que ignoramos esa comunidad? ¿Por qué nos tratan así como extraños? ¿Por qué han entrado en la trampa de considerarnos enemigos?“. El prelado intenta calmar la conversación, para llegar a un punto en común y reforzar la unidad de los católicos.
Pero la manifestante, según se ve en el vídeo, no entra al trapo y lanza un discurso “en defensa de la patria” y con halos proféticos: “No será la primera vez que los laicos tienen que corregir a los obispos. No será la primera vez que la Virgen, en sus apariciones, habla del mal camino que toman los obispos”.